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A salvo


Marina le hace sentir bien. Ella tiene el don de encontrar las palabras adecuadas, esas que le susurra al oído cada vez que hacen el amor, palabras que le excitan y le ayudan a olvidar su miserable existencia durante un breve lapso de tiempo. Marina es como el buen vino, su sabor permanece en el paladar tiempo después de haberlo saboreado. Ella representa su refugio, allí está a salvo de cualquier problema, alejado de su propia realidad. La costumbre le lleva a visitarla una vez al mes, pero los minutos pasan rápido y ya solo dispone de diez. Suficientes para despedirse y dejar el dinero sobre la mesita de noche, antes de salir de la habitación.

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