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La bailarina


Cae al suelo rendida. Le duelen los pies y, ahora que por fin ha dejado de girar, se encuentra mareada. Lleva ya varias semanas con la idea de escapar dando vueltas en su cabeza. Tanto tiempo dedicado a la danza, tanto sacrificio sin recompensa le ha hecho plantearse romper con este sitio, buscar una salida y un nuevo escenario sobre el que bailar. Y, por qué no, hoy es un buen día. Se levanta del suelo, se alisa el tutú, recompone su moño y antes de abandonar la habitación, a modo de despedida, lanza una tierna mirada a la pequeña caja de música desde la que acaba de saltar.

Microrrelato seleccionado para su publicación en el II Concurso Literario «Camp del Turia».

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