Mientras se entrenaban para estar muertos, apostaban acerca de quién sería el primero de todos . Charlaban sobre la que podría ser su última cena o a quién llamarían unas horas antes de morir. Anoche Bruno ganó la apuesta del día y no pudo evitar sonreír con gesto triunfante, al resto de sus compañeros, cuando avanzaba a través del corredor de la muerte rumbo a su destino final. Texto ganador del I Concurso de Microrrelatos "Pluma, Tinta y Papel", publicado en la antología "Porciones Creativas". ...