–Verá usted, todo empezó con sus idas y venidas a deshoras, con excusas tan manidas como la de ir a comprar tabaco o sacar al perro. Pero… ¡si él odia al perro! Tres años en casa con nosotros y yo creo que ni su nombre se sabe. Entonces comencé a apuntar sus extrañas salidas en un calendario y durante el primer mes conté trece casillas marcadas en rojo. Se da cuenta, ¿no? Trece en rojo frente a dos en verde, que es como pinto los días en los que él muestra alguna morbosa intención conmigo, usted ya me entiende. Le juro que yo no actúo con ninguna malicia, lo único que pretendo es reclamar lo que me corresponde. Por eso, señor juez, necesito saber cuántas veces está mi marido obligado por ley a acostarse conmigo. Incluso, no miento si le digo que estoy dispuesta a llegar a un acuerdo con él, siempre y cuando las casillas verdes superen a las rojas, nunca al revés. Microrrelato ganador del I Concurso popular de microrrelatos "De parejas y sus líos" c...